

En el Instituto Juventud sabemos que los frutos de la enseñanza dependen, en gran medida, del maestro; de lo que es y de lo que hace. El es el agente esencial en la realización del proyecto educativo.
El Colegio se ha preocupado siempre por formar a los profesores idóneos, capaces de transmitir los conocimientos de una forma significativa, permanente y atractiva, apoyándose en un conocimiento adecuado de las facultades naturales por las que cada alumno aprende.
Por ello apoyamos la capacidad metacognitiva del alumno, es decir, su facultad reflexiva que le permitirá tanto conocerse a sí mismo como aprender a aprender.
Este autoconocimiento permitirá al alumno descubrir su vocación de vida y elegir los caminos personales y profesionales que mejor convengan a su personalidad.
Aprender a aprender es un valioso legado que el Instituto Juventud ofrece a sus alumnos, dado que les permitirá afrontar con éxito cualquier reto que se les presente en el ámbito laboral y personal dando lugar a una autonomía, no individualista, sino sana, libre y competitiva, permitiéndole al final del camino alcanzar la trascendencia.
Se ha puesto mucho énfasis en sustituir
los aprendizajes verbalistas, puramente informativos, por aprendizajes constructivistas, analíticos, críticos y
globalizantes que permitan a nuestros alumnos
formarse una idea verdadera, aunque perfectible, de la realidad, del hombre, del mundo y
de la vida.
![]()